Colonoscopia

La colonoscopia es esencial para prevenir el cáncer de colon.

El cáncer de colon es el segundo cáncer más mortal, y mata a más personas (más de 60,000) cada año en los Estados Unidos que el cáncer de mama o próstata. Sin embargo, el cáncer de colon es uno de los más prevenibles y curables de todos los cánceres, si se encuentra y trata temprano.

Recomendamos que los adultos se hagan una colonoscopia a los 50 años y otra cada cinco a 10 años a partir de eso dependiendo de lo que se encontró en la primera colonoscopia, antecedentes familiares y otros factores.

Lamentablemente, demasiados pacientes postergan la detección del cáncer de colon debido a la incomodidad del procedimiento o porque le temen a los resultados. No entienden que, gracias a la anestesia de hoy en día, prácticamente no conlleva ningún malestar.

La mayoría de los pólipos que encontramos y eliminamos son benignos o precancerosos. Extirparlos de manera temprana puede prevenir el cáncer.

Los expertos en digestión coinciden en que la colonoscopia es el “estándar de oro”, porque ayuda a diagnosticar y prevenir el cáncer de colon con un solo procedimiento. Incluso si tiene menos de 50 años y está sintiendo cualquiera de los siguientes síntomas, nuestros médicos pueden recomendarle un colonoscopia, especialmente si tratamientos más conservadores, no operativos han fallado.

  • Un cambio en los hábitos intestinales
  • Diarrea o estreñimiento
  • Sangre en las heces (rojo brillante, negro o muy oscuro)
  • Heces estrechas (como el grosor de un lápiz)
  • Hinchazón, llenura o calambres abdominales
  • Sensación de que el intestino no se vacía por completo
  • Dolores frecuentes por gas
  • Pérdida de peso sin dieta
  • Fatiga continua
  • Anemia inexplicada
  • Afroamericanos de 45 años
  • Colonoscopia para adultos